Gentil caballero: cuatro acrósticos para un amor a distancia
Una pantalla encendida a deshoras, la casa dormida y un correo que todavía no has abierto. Hay personas que entran en nuestra vida por esa puerta, la de las palabras, sin calle, sin mesa y sin fecha, y un día descubres que se han quedado. Estos acrósticos nacieron de la mano de mi novela. Son cuatro maneras de decir Gentil Caballero y cuatro escalones de una misma historia: la amistad que se vuelve refugio, el refugio que se vuelve deseo, y el deseo que aprende a vivir sin tocarse. I G uardo entre mis palabras un rincón que lleva tu nombre, E se lugar donde el alma descansa cuando el mundo pesa. N unca hizo falta encontrarnos para sentirnos cerca, T an solo unas letras bastaron para acortar la distancia. I magino que hay personas que llegan sin avisar L entamente, casi sin hacer ruido, y terminan quedándose. C uando los días se vuelven grises, tu voz escrita los ilumina, A veces basta una palabra tuya para devolverme la calma. B endigo esas conversaciones que nadie más conoce, A quell...