Pasamos por este mundo un momento, un momento hermoso y efímero. Crecemos, despertamos a la vida, vamos conociendo gente muy distinta, unos pasan a nuestro lado sin casi darnos cuenta, otros sin embargo revelan en nosotros sentimientos muy diversos: cariño, ternura, amor, indiferencia, amargura, ira. Todos esos sentimientos unidos al momento en que los vivimos van formando nuestra personalidad, nuestras experiencias, nuestro carácter y nuestra forma de ver el mundo. Ahora que siento como si estuviera en la mitad de mi momento, siento la necesidad de volver a rodearme de aquellos instantes que fueron importantes para mí. Siento la necesidad de saber cómo hubiera sido ¿si...? Que fue de aquellas amigas de la infancia, de aquella niña de Logroño que conocí cuando con ocho años fui de campamentos, que fue de aquel chico que me beso por primera vez, o con el que hice el amor amparada en la oscuridad de la noche con el murmullo de las olas envolviendo nuestros besos y cari...