Estas palabras están escritas desde el corazón, a petición de mi querido amigo Carmelo, en homenaje a su amada Carmen. Son palabras llenas de sentimiento, de ese que emociona el alma y duele al hacerlo verbo, y aún más al convertirlo en sonido. Solo han querido ser un tributo sencillo pero profundo a su vida, a su persona y al amor que compartieron. Porque, como dice el título "Tú sigues aquí, Carmen" Hoy te dejo en la tierra que amaste, en este rincón donde aprendiste a mirar el mundo con los ojos del alma, donde el viento te conocía por tu nombre y las piedras guardaban tus pasos como si fueran joyas. No vengo a enterrarte, vengo a devolverte a lo que siempre fuiste: brisa, luz, horizonte. Hoy te haces tierra y cielo, parte del susurro de los álamos, del olor a campo seco, del sol que acaricia las fachadas de Mara como tú acariciabas la vida, incluso cuando dolía. Me pediste que esparciera tus cenizas en tres lugares: tu raíz, tu vuelo y tu casa. Hoy cumplo el primero, c...
El amor siempre necesita la ternura para sobrevivir. pero no solo de ternura vive el amor.
ResponderEliminarEl grito final es liberador.
Un placer leerte.
Un honor tenerte como lector fiel
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